Pez dardo

Pez dardo

Pez dardo

El pez dardo (Nemateleotris decora), también es conocido como dardo de fuego decorado o gobio púrpura. Los colores de este animal son simplemente increíbles. El pez dardo posee un cuerpo de color blanco o amarillo que desvanece en tonalidades más oscuras hacia una aleta caudal de múltiples colores. Su cara es también de color púrpura, junto con aletas rojas o naranjas alineadas en rayas de color negro.

Este pez gusta de flotar en la columna de agua, bien en capas superiores o en los sustratos arenosos. Mientras flota, también podemos verle sacudir sus aletas dorsales y pectorales al unísono, quizás para obtener mayor estabilidad. El pez dardo es considerado a su vez un pez ideal para los principiantes en el mundo de la piscicultura, ya que son muy resistentes, asimilan una amplia variedad de alimentos y no son propensos a enfermarse en ambientes óptimos. No obstante, el hecho de que sean peces resistentes no les priva de contraer enfermedades, por lo que se recomienda conservarlo en cuarentena al momento de adquirirlos.

Por otra parte, el pez dardo sólo llega a alcanzar unas 3.5 a 4 pulgadas de largo cuando se encuentran plenamente desarrollados, por lo que pueden mantenerse en peceras pequeñas de agua salada hasta los 10 galones de capacidad como mínimo. Obviamente, mientras menor sea la capacidad de la pecera, mayor cuidado se deberá tener con respecto a la calidad del agua.

La experiencia asegura además que el pez dardo mantendrá una convivencia pacífica con la mayoría de las especies de tamaño similar. No obstante, si estás planeando mantenerlos en grupos, es probable que experimentes algunos escenarios indeseados. Algunas personas consideran que esto puede lograrse en grandes peceras, mientras otros recomiendan mantener un solo ejemplar por pecera. Según los especialistas, los peces dardos se consideran la especie más agresiva de la familia Ptereleotridae, por lo que es más seguro mantenerlos de manera individual o en parejas de distintos sexos. A su vez, determinar el sexo de estos peces es una tarea engorrosa, sino imposible.

Peces dardo

Si no estás seguro, opta por conservar un solo ejemplar por pecera. Además, dado su tamaño, no es conveniente mantenerlos en un mismo sistema con otros peces, como por ejemplo, el pez león.

También es necesario tener en cuenta que los peces dardos son saltadores por naturaleza. Si posees una pecera con la parte superior descubierta, quizás no sea el mejor entorno para criar un pez dardo. En ese caso, deberás optar por una tapa de acuario equipada con puntos de escape limitados. Además, necesitarás colocar rocas vivas y demás elementos naturales que puedan servirle de refugio al pez. Estos escondites le ayudarán a aclimatarse más rápido y disminuir las posibilidades de saltar fuera de la pecera.

En cuanto a su alimentación, no deberá ser un problema. Los peces dardo aceptan alimentos frescos o congelados, alimentos vivos (artemia, misidáceos) e incluso algunos alimentos escamados. Si presentas alguna dificultad para alimentar a tu pez dardo, examina los parámetros del agua y prueba con diferentes alimentos hasta que empiecen a comer. Tal vez notes un comportamiento peculiar en ellos, como si intentarán masticar el agua, pero en realidad es la forma en que ellos se alimentan, recogiendo el zooplancton de la columna de agua.

Datos sobre el pez dardo

Algunos datos sobre el pez dardo

Nivel de atención: Fácil

Tamaño: hasta cuatro pulgadas (12 cm)

Longevidad: Tres años, aunque puede ser más en cautiverio

pH: 8.1 – 8.4

Temperatura: 72°F - 80°F (22°C - 27°C)

Gravedad específica: 1.020 - 1.025

Dureza del agua (dKH): 8 - 12°

Origen/Hábitat: Indo-Pacífico, Mauricio, Samoa, Islas Ryukyu

Temperamento/Comportamiento: Se considera un animal idóneo para las peceras pequeñas. En sentido general, podrán convivir pacíficamente con otras especies, excepto si se mantienen varios ejemplares de pez dardo en un mismo sistema. En realidad, esta apreciación varía según los criterios. Algunas personas aseguran que pueden mantenerse varios ejemplares de pez dardo en grandes peceras sin dificultades, mientras otras se muestran completamente desacuerdo. Nuestro criterio es que lo más sensato es mantener un ejemplar por pecera, a lo sumo, una pareja de sexos diferentes.

Reproducción: Son muy difíciles de aparear en acuarios caseros, pues se cree que los ejemplares jóvenes atraviesan una etapa planctónica. Las parejas que logren reproducirse construirán un nido y se turnarán para custodiar las nuevas crías.

Reproducción del pez dardo

Tamaño del acuario: 10 galones (38 litros) como mínimo, ya que no se consideran peces muy activos. Además deberá proveérseles de refugios naturales como cuevas, en aras de que puedan sentirse seguros.

Sobre la cría en grupo: Debemos tener especial cuidado si planeamos mantener varios peces dardo en una misma pecera. Por lo general esta especie puede acompañarse de invertebrados, corales, etc. Obviamente, no es recomendable que convivan junto a otros peces de agua salada que presenten un mayor tamaño (pez león).

Enfermedades: Se trata de una de las especies más idóneas para los que apenas se inician en este mundo, debido a su nivel de resistencia.

Dieta: En la naturaleza, el pez dardo se alimenta de copépodos y zooplancton, pero por nuestra parte, podremos proveerle de preparaciones congeladas, alimentos escamados, camarones de agua salada, etc. Se recomienda a su vez, emplear una gran variedad de alimentos para mantener al pez activo, saludable y vigoroso.

Área de la pecera donde habitan: A menudo, el pez dardo puede encontrarse cerca de aleros, cuevas y la mitad inferior de la pecera.

Género: Hasta donde sabemos, no existe una manera de determinar entre machos y hembras de esta especie basándonos en los aspectos externos.

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