Pez carpa dorada

Pez carpa dorada

Pez carpa dorada

El carpín dorado o carpa dorada, son los nombres comunes que utilizamos para referirnos a un pez de agua dulce, el Carassius auratus, perteneciente a la familia de la carpa, o ciprínidos, y cuyo origen se remonta al Asia oriental, desde donde han sido domesticados y convertidos en especies ornamentales de acuarios y peceras en todo el mundo.

Se trata además de uno de los primeros peces que se domesticaron en la antigua China, hace más de 1000 años, y que al día de hoy, constituyen los ejemplares más populares de cualquier acuario. A lo largo del tiempo, y mediante la intervención humana, las variaciones de colores que se han producido en el pez carpa dorada han sido muchas, algunas bastante diferentes del color dorado original que caracterizó a los primeros de estos peces domesticados. La morfología también sufrió variaciones. Pero más allá del placer estético que nos regalan estas variedades, debemos decir que el pez carpa dorada también ha ofrecido valor práctico, como por ejemplo, en el control de los mosquitos.

Descripción

Considerado uno de los miembros más pequeños de la familia Cyprinidae, el pez carpa dorada es una versión domesticada del carpa grisáceo/marrón, nativo del este de Asia.

La familia de los ciprínidos es la mayor familia de peces de agua dulce en todo el mundo, y algunos consideran que incluso, se trata de la familia más grande de invertebrados que existe (a excepción de los Gobiidae o perciformes). Algunos integrantes de este grupo incluyen las bremas, los cachos y las carpas. Según los estudios, se conocen 210 géneros y más de 2000 especies de ciprínidos, con cerca de 1270 especies nativas en Eurasia, cerca de 475 especies en 23 géneros en África, y alrededor de 270 especies en América del Norte, distribuidas en 50 géneros. Particularmente, las especies más conocidas incluyen el carpa común (Cyprinus carpio) el carpín dorado y el danio cebra o pez cebra (Brachydanio rerio), este último utilizado ampliamente en las investigaciones genéticas.

Descripción del pez carpa dorada

En general, los miembros de la familia Cyprinidae, se caracterizan por poseer dientes faríngeos en una o dos filas, con más de ocho dientes por cada fila, sus labios son delgados y presentan una mandíbula superior protrusible y rodeada solamente por el premaxilar.

En cuanto a su morfología, el pez carpa dorada puede alcanzar una longitud de hasta 23 pulgadas (59 cm) y un peso máximo de 9.9 libras (4.5 kg), aunque esto se produce en muy pocos casos, siendo la mitad de estas medidas lo que se observa generalmente. El carpín dorado más grande del que se tiene conocimiento, medía unos 47.4 cm (18.7 pulgadas) desde la boca hasta la cola, y fue comprobado el 24 de marzo de 2003, en Hapert, Países Bajos. En condiciones óptimas, un pez carpa dorada podrá vivir hasta los 20 años, aunque en cautiverio la cifra se reduce hasta los seis u ocho años, especialmente si se les mantiene en peceras redondas o de poco tamaño.

Si se deja en la oscuridad durante un período prolongado de tiempo, estos peces de colores adoptarán una tonalidad más clara, ya que la producción de pigmentos está asociada con la luz. Unas células llamadas cromatóforos producen estos pigmentos que permiten reflejar la luz y alcanzar las coloraciones tan peculiares. El color de un pez carpa dorada se encuentra determinado por los pigmentos que se encuentren en las células, así como el número de moléculas de dichos pigmentos y en dependencia de si los pigmentos se agrupan en el interior de la célula o se trasladan por todo el citoplasma.

Por tal razón, si dejamos nuestro pez fuera de la luz, tarde o temprano, dará la impresión de tener un color más claro en la mañana, una condición que con el tiempo conduce a la pérdida completa del color.

Ciclo de vida del pez carpa dorada

Ciclo de vida y reproducción

Los peces carpa dorada, como todos los ciprínidos, son ovíparos. Ellos producen huevos adhesivos que se pegan a la vegetación acuática, y eclosionan entre unas 48 a 72 horas posteriormente. El tamaño de los alevines al momento de la liberación es lo suficientemente grande para ser descritos como “una pestaña con dos glóbulos oculares”.

En el transcurso de una semana más o menos, los alevines comenzarán adoptar la forma característica de un pez maduro, aunque en el caso de los colores, puede tomar hasta un año antes de que desarrollen esta característica plenamente. Hasta entonces, mostrarán un color marrón metálico, similar al de sus primeros antepasados. En las primeras semanas de vida, los alevines también crecen a un ritmo acelerado, una adaptación que da respuesta a los altos riesgos que presentan estos animales de ser devorados por peces carpa maduros (e incluso otros peces e insectos) en su entorno.

Algunos científicos creen que el carpín dorado solo puede alcanzar su madurez sexual en ambientes óptimos de agua y nutrición. En el caso de los ejemplares en cautiverio, estas condiciones deben ser aseguradas para una reproducción adecuada. El ciclo reproductivo de los peces carpa dorada toma lugar generalmente tras un cambio significativo de la temperatura, a menudo durante la etapa primaveral. En los acuarios, los huevos deben ser trasladados a otra pecera, puesto que los padres tienden a devorar a sus crías. Algunas plantas densas como la Cabomba o la Elodea, o incluso una mopa de desove, son utilizadas para depositar los huevos.

La mayoría de estos coloridos peces pueden y se reproducen sin problemas en peceras. El macho perseguirá a la hembra alrededor, golpeándola o empujándola para que libere los huevos al exterior, los cuales el macho podrá fecundar a continuación. Debido a las peculiares modificaciones morfológicas que presentan algunas especies modernas de carpín dorado, ciertos ejemplares podrán no encontrarse aptos para la reproducción. En esos casos, existe un método artificial de reproducción denominado “mano pela”. Este método permite asegurar la descendencia, pero puede resultar peligroso y dañino para el pez si no se realiza correctamente.

Reproducción del pez carpa dorada

Al igual que algunos peces populares de acuario como los guppies, los peces carpa dorada y otros ejemplares de carpa son depositados en masas de agua estancada para reducir la población de mosquitos en distintas partes del mundo. Esto permite prevenir los brotes de enfermedades como el virus del Nilo Occidental, transmitidas a partir de estos insectos. No obstante, la introducción de peces carpa dorada en algunos ecosistemas locales también implica consecuencias negativas para los mismos.

Comportamiento

El comportamiento para los peces carpa dorada puede ser ampliamente variado, puesto que estos peces son criados en distintos ambientes, y también porque sus costumbres y hábitos pueden ser modificados por sus dueños. La creencia común de que los carpines dorados poseen una memoria de solo tres segundos ha sido demostrada como falsa. Las investigaciones han permitido conocer que estos peces poseen un lapso de memoria de al menos tres meses y que pueden distinguir entre diferentes formas, colores y sonidos. Algunos dueños de peces carpa dorada han logrado entrenarlos para que accionen una palanca y obtengan una recompensa de comida. Luego, cuando la palanca solo funcionaba a determinada hora del día, los peces aprendieron a accionarla en el momento indicado.

Dichos estudios científicos realizados han arrojado además que el pez carpa dorada posee habilidades asociativas muy fuertes, así como habilidades sociales. En adición, su agudeza visual tan extraordinaria les permite también distinguir a las personas. Es bastante probable además que los dueños noten al pez reaccionando favorablemente ante su presencia (nadando hacia el frente de la pecera, ejecutando movimientos circulares por todo el espacio o ascendiendo a la superficie para obtener comida), mientras que tenderán a esconderse cuando personas desconocidas se acerquen a la pecera.

Con el tiempo, el carpín dorado deberá aprender a asociar a sus dueños de otras personas, a menudo solicitando comida sólo cuando sus dueños se aproximan a la pecera. Por otra parte, las respuestas auditivas, demostradas en un carpín ciego, probaron que estos peces también son capaces de reconocer a un miembro particular de la familia solamente por su voz, o la vibración del sonido emitido. Este comportamiento es bastante asombroso, porque nos demuestra que el pez carpa dorada es capaz de reconocer las vibraciones vocales o sonidos de hasta dos personas en un grupo familiar de siete.

Comportamiento del pez carpa dorada

En cuanto a su comportamiento social, el pez carpa dorada también muestra algunas características impresionantes. Cuando un nuevo pez es introducido en la pecera, se podrá observar un comportamiento agresivo por parte del pez carpa dorada, persiguiendo al nuevo miembro o golpeándolo con las aletas. Al cabo de unos días, este escenario podrá cambiar. Los peces que han estado viviendo juntos durante un tiempo se ven mostrando un desplazamiento en cardumen, así como adoptando los mismos hábitos alimenticios del carpa dorada.

Del mismo modo, los carpa dorada que mantienen contacto visual frecuente con humanos pueden con el tiempo dejar de asociarlos como una amenaza. Tras ser depositados en una pecera durante semanas, es posible que podamos alimentarlos directamente con la mano sin que el animal reaccione de manera asustada. También se conoce que un pez carpa dorada puede manifestar comportamientos peculiares al advertir su reflejo en un espejo.

Por otra parte, los peces carpa dorada poseen comportamientos, tanto colectivos como individuales, típicos de todos los peces carpa. Se trata de una especie generalista con alimentación variada, reproducción y conductas de evasión de depredadores que le permiten vivir exitosamente en su entorno. Además, los carpa dorada pueden ser descrito como “amigables” en sus relaciones interespecíficas, ya que rara vez se podrá ver a un ejemplar dañando a otro carpa dorada, como los machos tampoco dañan a la hembra durante la reproducción. La única amenaza que presentan los carpa dorada es en la competencia por el alimento. El carpa común, el cometa y otras variedades de carpa bastante ágiles, pueden acceder sin dificultades a los alimentos con respecto a otros peces. Esto puede convertirse en un problema que conduzca a un crecimiento atrofiado o posible muerte por inanición de las variedades más elegantes cuando se mantienen viviendo en una misma pecera. Por lo tanto, al mezclar las razas en un mismo ambiente, se debe tener cuidado de combinar solo razas con morfología y características natatorias similares.

Peces carpa dorada en la naturaleza

Peces carpa dorada en la naturaleza

Los peces carpa dorada viven de forma nativa en peceras y otros cuerpos de agua estancada o de lento movimiento, y a profundidades no mayores de 20 metros (65 pies). Su clima habitual es el tropical y el subtropical, en aguas con un pH de entre 6.0 y 8.0, una dureza de 5.0 a 19.0 dGH y una temperatura que oscila entre 40 y 106 °F (4 a 61 °C), siendo tremendamente mortal para estas especies el vivir en ambientes con temperaturas más elevadas. Los peces carpa dorada se consideran poco adecuados para vivir en tanques con calefacción, puesto que se encuentran acostumbrados a grandes concentraciones de oxígeno y algunas personas consideran que el calor puede terminar dañándolos severamente. No obstante, los peces carpa dorada han sido observados durante siglos en la naturaleza, en ambientes que alcanzaban los 86 °F (30 °C). Cuando se encuentran en sus ambientes nativos, estos peces de colores presentan tonalidades de verde oliva, marrón verdoso o grisáceo.

En la naturaleza, la dieta del pez carpa dorada se compone de crustáceos, insectos y varias plantas. Se consideran además, muy valiosos para erradicar ciertas plagas, como los mosquitos.

Un pez carpa dorada criado en cautiverio, es muy probable que no sobreviva durante mucho tiempo si se libera nuevamente a la naturaleza, puesto que sus colores brillantes pueden convertirse en una desventaja. Sin embargo, no resulta imposible que estos peces, especialmente las variedades más resistentes como el Shubunkin, puedan sobrevivir el tiempo suficiente para reproducirse con sus parientes salvajes. El carpa común y el cometa podrán sobrevivir e incluso desarrollarse plenamente en cualquier clima creado para su conservación. Por otro lado, la introducción de peces carpa salvajes en estos sistemas artificiales puede volverse un problema para las especies nativas. Dentro de tres generaciones de crías, la gran mayoría de los miembros habrán retornado a su color verde oliva natural. Además, debemos decir que los peces carpa dorada también son capaces de aparearse con otras especies de carpa y crear especies híbridas.

Domesticados en peceras

Los peces carpa dorada son muy populares en acuarios y peceras, al ser tan pequeños, baratos, coloridos y resistentes. En una pecera, incluso pueden sobrevivir ante formaciones de hielo en la superficie, siempre y cuando exista suficiente oxígeno en el agua y esta no se congele completamente.

Carassius auratus

En el caso del pez carpa común, el Shubunkin, el carpa dorada Jikin o el Cometa, y en ocasiones el fantail, estos animales pueden mantenerse en una pecera durante todo un año con temperaturas subtropicales y templadas. Por otra parte, el pez carpa Cola de Velo, el Oranda o el Cola de León, solamente pueden sobrevivir en ambientes más cálidos.

Las peceras pequeñas y grandes son ideales para mantener a los peces carpa dorada, aunque la profundidad debe ser de al menos 80 centímetros (30 pulgadas) para evitar la congelación. Durante el invierno, el carpa dorada se volverá lento, podrá dejar de comer y la mayor parte del tiempo permanecerá en el fondo de la pecera. Al arribo de la primavera, volverá a ser activo.

Un filtro es un accesorio imprescindible en este tipo de sistemas, puesto que permite limpiar los deshechos y mantener la pecera limpia. Las plantas son esenciales también, ya que actúan como parte del sistema de filtración, así como es necesario contar con una fuente regular de alimentos para estos peces.

Dentro de los peces compatibles con el pez carpa dorada, podemos incluir la tenca, cualquier especie de pez carpa y el Koi, aunque este último requerirá de atención especializada. Los caracoles Marisa también son ideales para eliminar las algas que crecen en la pecera. A su vez, es de gran importancia introducir peces, como la carpa común, que consuman los excesos de huevos de pez carpa dorada en la pecera. Sin algún método de control de población, un acuario de peces carpa dorada puede alcanzar la superpoblación con relativa facilidad. En este sentido, el Koi también puede cruzarse para producir una especie estéril.

Peces carpa dorada domesticados en acuarios

Domesticados en acuarios

Los peces carpa dorada suelen ser clasificados como peces de agua fría, y pueden vivir en acuarios sin calefacción. Como la mayoría de las carpas, estos peces producen una gran cantidad de residuos, tanto de sus heces como de sus branquias, liberando sustancias químicas nocivas en el agua. Cuando esta acumulación de residuos alcanza niveles tóxicos, que puede ocurrir en un espacio de tiempo relativamente corto, atentará contra la vida del pez de manera repentina. En ocasiones, puede ser el área de superficie del agua, y no precisamente el volumen de agua existente, lo que defina cuántos peces carpa dorada pueden convivir en un mismo acuario. Esto se debe a la cantidad de oxígeno que se difunde y se disuelve desde el aire en el agua. Un pie cuadrado de superficie de agua por cada pulgada del tamaño del pez (370 cm2/cm) es lo más recomendado. Si el agua está siendo aireada a través de una bomba de agua, un filtro o una fuente, se podrán mantener mayor cantidad de peces en el mismo recipiente.

Aunque los peces carpa dorada son peces de agua fría, esto no significa que puedan tolerar cambios bruscos de temperatura. Temperaturas por debajo de los 10 °C (50 °F) pueden poner en peligro la vida del pez. A su vez, las temperaturas de más de 25 °F (77 °C) también son perjudiciales para estos animales, y esa es una de las principales razones por el que mantenerlos en tanques tropicales no es una buena recomendación.

Por otra parte, la imagen popular de un pez carpa dorada habitando una pecera pequeña tampoco es algo que debiéramos implementar. Desafortunadamente, el riesgo de afectaciones en el crecimiento, la desoxigenación y el envenenamiento por amoniaco/nitrito causado por un ambiente tan pequeño, significa claramente que no se trata del lugar más indicado para estos peces. Tal es así, que en muchos países se prohíbe la venta de este tipo de peceras pequeñas, de acuerdo a la legislación de los derechos de los animales.

Otro de los mitos que podemos encontrar alrededor de los peces carpa dorada es la creencia de que mueren rápidamente, pero eso es debido a la mala atención que reciben por parte de compradores desinformados que solo buscan una mascota barata. La verdadera vida de un pez carpa dorada puede extenderse más allá de los 10 años.

Fotos de peces carpa dorada

Los peces carpa, como todos los peces que se mantienen como mascotas, no les gusta ser acariciados. De hecho, tocar a un pez carpa dorada puede ser extremadamente perjudicial para su salud, ya que puede dañarse o removerse la capa protectora de lino que les rodea, causando una infección por bacterias o parásitos en el agua.

Si bien es cierto que el pez carpa dorada puede sobrevivir en un rango bastante amplio de temperatura, el rango óptimo para estos peces es de 68 a 75 °F (20 a 40 °C). Un pez carpa dorada, como sucede con la mayoría de los peces, comerá por lo general más alimento del que realmente necesita si se les provee, lo que puede conducir a una obstrucción intestinal fatal. Estos animales son omnívoros y se desarrollan mejor con una amplia variedad de verduras y frutas frescas que complementen una dieta de alimentos escamados o pellet.

Los cambios repentinos de temperatura en el agua pueden resultar mortales para todo tipo de peces, incluyendo por supuesto, el pez carpa dorada. Al transferir un ejemplar recién comprado a nuestra pecera, la temperatura del contenedor debe ser igualada dejándole reposar al menos durante 20 minutos antes de liberar al pez. Adicionalmente, algunos cambios de temperatura podrían resultar demasiado bruscos incluso para el carpa más resistente. Por ejemplo, al comprar un pez carpa dorada en la tienda, donde el agua podrá estar a 70 °F (aproximadamente 21 °C), y liberarlos luego en nuestro acuario, donde la temperatura es de 40 °F (4 °C), seguramente resultará en la muerte del animal, incluso si usamos el método de inmersión lenta antes descrito. Un pez carpa dorada necesitará de mucho más tiempo, quizás días o semanas, para adaptarse a semejante cambio de temperatura.

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